viernes, 27 de abril de 2012

La asamblea de PáginaI12 exigió la homologación del acuerdo


Repudio a una nueva provocación de la cámara de diarios

Los trabajadores de PáginaI12 reunidos en asamblea repudiamos por unanimidad la nueva actitud dilatoria de la cámara de diarios que encabezan La Nación y Clarín, que a once meses del comienzo de la negociación paritaria se niega a homologar el acuerdo suscripto el miércoles 18 en el Ministerio de Trabajo, y nos declaramos en estado de alerta y movilización con vistas al plenario del próximo miércoles, para el que mandatamos a nuestros delegados a votar un paro total de actividades, entre otras medidas de fuerza.

Los trabajadores de la rama diarios firmamos la semana pasada un acuerdo con la cámara que nuclea a los diarios más influyentes del país, que incluye un nuevo escalafón con un básico para la categoría de redactor de 5.723 pesos, un aumento acumulado que va del 23,2 al 35 por ciento, una suma fija de mil pesos y un pago retroactivo del 8 por ciento por cada mes transcurrido desde el cierre de los acuerdos de 2011, entre otros puntos. Además se ratificó el respeto de los usos y costumbres establecidos en cada empresa, que en el caso de PáginaI12 incluye la cláusula de enganche automático de colaboradores y pasantes al aumento del personal estable.

Luego de que todas las asambleas de trabajadores ratificamos la aprobación del acuerdo y cuando sólo restaba la homologación en el Ministerio de Trabajo para que en los próximos días se efectivice el pago de la primera cuota del acuerdo, la cámara de diarios se niega a honrar el compromiso suscripto e intenta reabrir la discusión sobre puntos ya acordados, actitud que constituye una nueva provocación que no estamos dispuestos a aceptar.

En este contexto y a la espera de que también el Ministerio de Trabajo utilice todas las facultades a su alcance para que se concrete la homologación del acuerdo, es que decidimos repudiar públicamente la actitud de las empresas que conforman AEDBA y mandatar a nuestra Comisión Interna para retomar el plan de lucha en el plenario de delegados del próximo miércoles en el caso de que la cámara patronal no modifique su postura.


Asamblea de trabajadores y Comisión Interna de PáginaI12.

Viernes 27 de abril de 2012.



martes, 13 de marzo de 2012

Los trabajadores de prensa no firmamos nuestras notas, firmamos nuestro petitorio

Los trabajadores de prensa que quieran adherir al petitorio acordado en el último plenario de delegados convocado por la Utpba deben informarlo a secretariagremial_utpba@hotmail.com
El petitorio se difundirá viernes, sábado y domingo, los mismos días en que los diarios se publicarán sin firmas.

Comisión Interna de PáginaI12



jueves, 8 de marzo de 2012

Los grandes diarios, unidos para frustrar la paritaria



DECLARACIÓN DE LOS TRABAJADORES DE PÁGINA/12


Los trabajadores de PáginaI12 repudiamos la actitud de la cámara que reúne a los diarios más influyentes del país, que con Clarín y La Nación a la cabeza dilata desde hace nueve meses la negociación paritaria, y en particular la del representante de PáginaI12, que no reconoce la finalización del acuerdo de 2011 para evitar asumir su responsabilidad de negociar un adelanto que impida la depreciación de nuestros salarios.

La paritaria de los diarios de la ciudad de Buenos Aires comenzó en junio de 2011 con el planteo de quince puntos que incluyen un básico de 5.800 pesos para la categoría de aspirante, una colaboración mínima equivalente al diez por ciento del sueldo básico de redacción, la incorporación de los trabajadores de sitios web al régimen de prensa y mejoras en los adicionales por antigüedad y guardería.

La respuesta de los representantes de la Asociación de Editores de Diarios de Buenos Aires (AEDBA), que conducen La Nación y Clarín e incluye a Perfil, Ámbito Financiero, El Cronista Comercial, La Razón y PáginaI12, osciló entre promesas de estudiar los reclamos, excusas para justificar la falta de respuestas, contrapropuestas míseras para ganar tiempo e inclusive intentos de avanzar sobre conquistas como el Estatuto del Periodista Profesional o el Convenio Colectivo de 1975.

En diciembre, ante la finalización de los acuerdos de 2011, la delegación paritaria incorporó a los reclamos distintas propuestas de adelantos salariales hasta la firma de la recomposición de 2012, que por primera vez se dará en el marco de una negociación colectiva. La respuesta de la patronal fue el rechazo de plano, sin ofrecer una contrapropuesta. Además pidieron posponer cualquier acuerdo hasta marzo para “homogeneizar” los cronogramas de los distintos diarios, presentaron una propuesta de escalafón con valores insignificantes, y, ante el pedido de un 30 por ciento de aumento anual, ofertaron un 15 por ciento en tres cuotas.

En el caso de PáginaI12, cuyo acuerdo concluyó el 31 de diciembre, dos meses después del rechazo de AEDBA al adelanto salarial nos enteramos por el negociador de la cámara, Pedro Etcheverry, que para el representante de esta patronal, Carlos Prim, nuestro acuerdo sigue vigente y terminará recién en abril.

Ante esta lamentable actitud, los trabajadores de PáginaI12 hacemos público nuestro repudio, exhortamos a la cámara que conducen Clarín y La Nación a cubrir de inmediato el desfasaje que perjudica a los trabajadores cuyos acuerdos ya finalizaron (incluidos los de diarios y agencias de noticias que no integran AEDBA pero participan de la paritaria) y solicitamos al Ministerio de Trabajo que utilice todas las herramientas a su alcance para poner fin a las chicanas y dilaciones que desde hace nueve meses hermanan a las principales patronales del país.


Asamblea de trabajadores de PáginaI12

Contactos:
Tato Dondero 6772 4480
Diego Martínez 156 306 7983


viernes, 2 de diciembre de 2011

A un paso del Siglo XXI

PáginaI12 incorpora computadoras con acceso a Internet


Por Diego Martínez y Carlos Rodríguez *

El trabajador presta servicios con “los medios instrumentales que se le provean”, establece la Ley de Contrato de Trabajo (LCT). El mecánico no lleva su caja de herramientas al taller del patrón ni el cocinero sus sartenes al restaurante. En el gremio de prensa, en particular en PáginaI12, nada es tan obvio. El mes pasado, después de años de redactores cargando sus netbooks en la mochila, de excusas antológicas para no invertir, de dos cartas públicas al director, PáginaI12 comenzó a instalar computadoras con acceso a la web en todos los puestos de trabajo.

La Nación, Clarín y Perfil completaron hace una década la instalación de Internet. Ambito Financiero fue el último diario en garantizar el servicio en 2003. PáginaI12 optó por instalar un puñado de máquinas de uso colectivo y mantener su red con DOS que sólo permite acceder a cables de agencias. La respuesta de algunos periodistas, a medida que los precios de las netbooks bajaron, fue aportar la herramienta de trabajo. Los redactores que se incorporaban, superado el asombro, también comenzaron a cargar con sus maquinas.

La obligación genérica de los trabajadores respecto de su empleador es poner a su disposición la fuerza de trabajo, que no incluye la obligación de utilizar herramientas propias”, explica el abogado Luis Campos, investigador del Observatorio del Derecho Social de la CTA. El artículo 84 de la LCT señala que las tareas deben adecuarse “a los medios instrumentales que se le provean”, señala. “Como principio general, los medios instrumentales son provistos por el empleador. Es posible que en algunas profesiones los trabajadores deban utilizar herramientas de su propiedad, pero estos casos habitualmente están previstos en el convenio colectivo y se paga un plus salarial por dicha utilización”, agrega.

Sin convenio desde 1975, sin gremio a la vista, PáginaI12 decidió resistir al reclamo de instalar una herramienta elemental para una redacción del Siglo XXI y no pagar ningún plus a sus redactores por aportarla. El malestar fue in crescendo, hasta que en 2008 se instaló en las asambleas. Las cifras de ingresos por publicidad oficial, entonces públicas, aumentaban la indignación: con una inversión equivalente a dos días de pauta del gobierno nacional se solucionaba el problema. Los pedidos canalizados por la Comisión Interna chocaban con negativas de antología: “ustedes rompen todo”, “Internet no es tan necesaria”, “el DOS nos da grandes satisfacciones”.

En junio de 2009 se incluyó por primera vez el reclamo de “renovación de tecnologías obsoletas” y “compra de computadoras con acceso a Internet” en una carta a los lectores. El tema se conversó en asambleas pero no se logró consensuar más que repudios a la negativa de invertir.Con sus 80 computadoras, en su gran mayoría prehistóricas, se parece más a un museo de técnica que a la redacción de prensa de un diario de nivel nacional”, ironizaron periodistas alemanes. (Junge Welt, 11.8.10)

En octubre de 2010 los trabajadores le enviamos la primera carta al director Ernesto Tiffenberg. Destacamos que “incluso pasantes que cobran 1400 pesos” trabajaban con sus netbooks, criticamos que “la empresa se desentiende de la inversión y de los riesgos”, y recodamos que “algunos escribimos desde nuestros hogares, fuera del horario de trabajo, para evitar la pérdida de tiempo que implica esperar turno en el puñado de máquinas de uso colectivo”. La carta se difundió dos semanas después, sin haber recibido respuesta.

El absurdo naturalizado trascendió con fuerza cuando dos ladrones le robaron la computadora a un pasante a metros del diario. Pese a que el artículo 76 de la LCT prevé la situación (“el empleador deberá reintegrar al trabajador los gastos suplidos por éste para el cumplimiento adecuado del trabajo, y resarcirlo de los daños sufridos en sus bienes por el hecho y en ocasión del mismo”), un gerente informó la negativa patronal a restituirla. Peor aún, comparó con un auto la herramienta de trabajo que el periodista pagaba de su bolsillo. Para exigir que la empresa repusiera la máquina, desde la asamblea se decidió no firmar notas durante una semana y dejar de aportar nuestras netbooks, medidas que se concretaron con un acatamiento casi unánime.

Un solo diario sin firmas, el 1º de diciembre de 2010, sirvió para que la empresa diera marcha atrás y restituyera la computadora robada, y para que Tiffenberg acusara recibo de la carta recibida cuarenta días antes. El director informó a la Comisión Interna “la decisión de avanzar en la renovación tecnológica” instalando máquinas “con sistema mixto” Linux/DOS. Ante la falta de certezas sobre los plazos del compromiso, se analizó la posibilidad de no llevar más las máquinas, propuesta que se desestimó para respetar planteos sobre la primacía de “la libertad individual” frente a medidas consensuadas por el colectivo. 2010 concluyó con la promesa de Tiffenberg, a mediados de diciembre, de instalar el “sistema mixto” antes de fin de año a los editores, que no participaban de la vida gremial.

La primera computadora “mixta” llegó el 7 de enero de 2011. Los compañeros apiñados detrás del editor Alfredo Zaiat vieron cómo apretando tres teclas se pasaba de la web al DOS. El verano transcurrió sin actividad gremial, que se retomó para tratar la recomposición salarial. En marzo la asamblea decidió informar a los lectores el incumplimiento de la promesa de avanzar con los editores. “Repudiamos la negativa a realizar una inversión mínima y reiteramos el pedido, con la esperanza de que se ponga fin al absurdo de tener que aportar a nuestra costa instrumentos de trabajo que debería garantizar la empresa”, escribimos. En los tres meses siguientes, mientras se discutían salarios, se elegían delegados paritarios y se organizaba la elección de la Comisión Interna, la empresa instaló cuatro máquinas, sólo para jefes de secciones.

El 14 de septiembre, en la primera reunión de la renovada Comisión Interna con la empresa, advertimos a los gerentes que los trabajadores no estábamos dispuestos a seguir solucionando el problema con nuestras notebooks. “Nadie los obliga, no las traigan. Y si no quieren tampoco traigan celulares”, fue la respuesta del gerente de personal, que generó un rechazo unánime de la asamblea.

Ante otra difusa promesa de avanzar “de aquí a fin de año” con el “sistema mixto” sólo para los sub-editores, la asamblea decidió no firmar el diario del 6 de octubre, retirar las firmas una vez por semana hasta que se garantizara una solución, y difundir la segunda carta a Tiffenberg. “Esta situación de precariedad se produce paradójicamente en un diario que destaca desde sus páginas la importancia de la modernización tecnológica, que aprueba la política oficial en la materia y que históricamente ha criticado al empresariado por no reinvertir sus ganancias para brindar condiciones dignas de trabajo”, destacamos a un año de la primera carta. “La ostensible falta de inversión en tecnología tiene lugar en un contexto político altamente favorable para la empresa, con un flujo de publicidad oficial creciente desde hace ocho años”, agregamos.

Días después, la respuesta incluyó por primera vez a todos los trabajadores. El director del diario se comprometió a garantizar la instalación de “dos o tres máquinas mixtas por semana” hasta cubrir todos los puestos de trabajo. Una nota de Barcelona terminó de convencer a la empresa. “Dueños de PáginaI12 sostienen que la millonaria pauta oficial sólo alcanzó para poner Internet en sus yates, pero no en la redacción”, tituló el semanario el viernes 14 de octubre. Tres días después la empresa compró cuarenta computadoras, que ya comenzaron a instalarse. De cumplirse el compromiso de Tiffenberg, para marzo de 2012 todos los redactores de PáginaI12 trabajaremos con Internet sin tener que hacer colas.

* Periodistas. Miembros de la Comisión Interna de PáginaI12. Publicado en el boletín del Colectivo de Trabajadores de Prensa (CTP).

jueves, 24 de noviembre de 2011

Repudio a la censura


COMUNICADO DE LOS TRABAJADORES DE PAGINA12

La asamblea de trabajadores de Página12 repudia la censura en los artículos de nuestro compañero Darío Aranda sobre el asesinato del campesino Cristian Ferreyra, militante del Mocase-VC de Santiago del Estero. En dos notas consecutivas, la primera sobre el crimen y la segunda sobre la marcha de repudio, el diario eliminó los párrafos que informaban que el gobernador de la provincia donde se produjo el asesinato se llama Gerardo Zamora, se define como un “radical K” alineado con el gobierno nacional, y que no se pronunció sobre un hecho de innegables connotaciones políticas ni respondió a los llamados del periodista. Esos datos elementales, que con ningún justificativo se pueden dejar de informar a los lectores, fueron eliminados de las crónicas sin avisarle al periodista ni retirarle su firma.
 
Darío es un periodista que recorre el país para cubrir sin intermediarios las luchas de campesinos e indígenas. Sus investigaciones sobre los conflictos derivados de la expansión de los agronegocios, el atropello de los derechos de las comunidades que habitan sus tierras desde tiempos ancestrales y la complicidad de autoridades políticas y judiciales han sido tapa de PáginaI12 durante años. Su compromiso y honestidad le han valido el respeto no sólo de las organizaciones a las que supo hacer visibles, sino también de sus compañeros y de los lectores.
 
Su situación laboral, sin embargo, es de absoluta precariedad: trabaja desde hace siete años como “colaborador”, sin garantías de estabilidad, sujeto al humor de la empresa, con pagos que en el último año promedian poco más de 500 pesos, costeando los viajes de su bolsillo o con la ayuda de organizaciones campesinas. Por tratarse de un “caso testigo” de precariedad y maltrato, sus compañeros de PáginaI12 solicitamos a la empresa el pase a planta permanente de Darío Aranda, porque entendemos que esa es la solución. Con eso, además, se garantizará que pueda seguir aportando su experiencia y sus conocimientos en los temas de su especialidad, pero a cambio de un sueldo digno, como corresponde a todo trabajador.
 
También queremos dejar sentado que  exigimos que de ahora en más no se repitan hechos de esta naturaleza y en el caso de que algún editor modifique el contenido de las notas contra la voluntad del periodista, se respete el derecho básico a retirar la firma. 
 
Asamblea de Trabajadores de PáginaI12