jueves, 30 de marzo de 2023

Alerta y preocupación en Página/12

El Grupo Octubre puso en funcionamiento el martes 21 de marzo una pequeña redacción en su edificio de calle Perón 1785, donde ya funcionaba la denominada “Agencia GO”, una redacción paralela creada con el único fin de disimular las medidas de fuerza votadas por la Asamblea de Trabajadorxs de Página/12.

La decisión empresarial no fue comunicada por ninguna vía al colectivo de trabajadorxs, que en su mayoría continuamos con un régimen de “teletrabajo” desde el inicio de la pandemia en 2020, y se guardó con llamativo hermetismo inclusive para con el puñado de compañerxs que sí concurrían a la redacción de calle Venezuela.

En los días siguientes constatamos la existencia de una lista acotada de personal autorizado a ingresar a la nueva redacción, que excluye a la gran mayoría y sólo incluye a directorxs, jefxs, personal jerárquico y un puñado de editorxs.

Desde el mismo martes 21 reclamamos información y explicaciones por distintas vías, sin que ningún responsable del Grupo Octubre ni de la dirección de Página/12 se digne a darlas.

Ante esta novedad, que se da en un escenario signado por salarios por debajo de la línea pobreza, precarización laboral y una persistente estrategia antisindical que además de redacciones paralelas incluye aumentos diferenciados y premios por inconducta gremial para dividir y debilitar al colectivo de trabajadorxs, desde la Asamblea de Página/12 repudiamos esta nueva decisión del Grupo Octubre y de la dirección de Página/12, nos declaramos en estado de alerta y hacemos pública nuestra preocupación ante la total ausencia de respuestas.



Nueva redacción en Perón y Callo. ¿Espacio libre de “contaminación gremial”?

Nueva redacción en Perón y Callo. ¿Espacio libre de “contaminación gremial”?





viernes, 16 de diciembre de 2022

Carta abierta a la dirección de Página/12


Señorxs Hugo Soriani (director general), Nora Veiras (directora periodística) y Victoria Ginzberg (secretaria de redacción)

Lxs trabajadorxs de Página/12 nos dirigimos a ustedes preocupados por el agravamiento de nuestras condiciones de trabajo y la reiteración de acciones encaminadas a debilitar nuestra organización gremial y a consolidar un producto periodístico que nada tiene que ver con su identidad histórica.




Desde que el Grupo Octubre tomó el control del diario en 2016, los salarios se deterioraron en términos reales. Se atribuyó esa situación a un contexto económico adverso y a la presión del gobierno de Mauricio Macri a través del recorte de la pauta oficial. Sin embargo, la licuación de nuestros salarios continuó más allá de Macri.

Frente a los reiterados reclamos por la pérdida de poder adquisitivo, la respuesta del diario que ustedes dirigen combinó distintas acciones destinadas a debilitar nuestra representación gremial. Se negaron durante meses a recibir a la Comisión Interna para entablar una negociación y empezaron a ascender a cada vez más redactorxs a cargos de subeditor, poniéndoles como condición la no adhesión a reclamos decididos en asamblea.

En los últimos meses profundizaron esa política antisindical al otorgar aumentos selectivos, por encima de la paritaria que firmó la UTPBA, solo a quienes por lo general no adhieren a las medidas de fuerza. En la mayoría de los casos son mejoras nominales que ni siquiera alcanzan a igualar la inflación, pero que tienen como objetivo dividir a lxs trabajadorxs.

Al mismo tiempo, para disimular el impacto de las medidas de fuerza, han decidido abastecerse cada vez más de contenidos producidos por otras usinas del Grupo Octubre: la Agencia GO, AM750, IP, Canal 9, suplementos regionales como Buenos Aires/12 y la sección de Redes y Audiencias, iniciativas que desarrollan con personal precarizado y fuera del convenio de prensa, igual que algunos compañerxs de la Web/12.

El mismo objetivo sugiere la nueva modalidad de contratar redactorxs “volantes” que siguen órdenes directas de ustedes y no de lxs editorxs de cada sección.

Una redacción raleada y pauperizada pone en evidencia que el Grupo Octubre, con la anuencia de la dirección que ustedes integran, apuesta a desgastar a quienes tienen más antigüedad para que se retiren voluntariamente, y en su lugar contratar personal sin experiencia o bien no reemplazarlo.

Esta estrategia antigremial es insólita en un diario que históricamente defendió los derechos de lxs trabajadorxs y que ahora pertenece a un sindicato. Debido a ello, les exigimos que asuman el rol de conducción y pongan fin a estas prácticas vergonzosas.

 

Asamblea de Trabajadorxs de Página/12


domingo, 20 de noviembre de 2022

Por siempre Hebe

Por Carlos Rodríguez *

Me dicen que Hebe de Bonafini ya no está entre nosotros. Me cuesta creerlo, es más, no lo creo ni lo voy a creer. Hay personas que están siempre vivas y Hebe es una de esas personas. Tengo que escribir en nombre de mis compañeros de Página/12, pero me cuesta hablar sobre ella sin hacer alusión a lo personal, a la relación que tuvimos.

En lo colectivo, recuerdo una asamblea en el diario, cuando estábamos en Belgrano al 600, en pleno conflicto cuando la empresa echó a 70 compañerxs. Hebe hablando para nosotrxs, paradita frente a la asamblea, dándonos aliento, levantando la voz como siempre. Esta vez para criticar sin pelos en la lengua a los dueños del diario. Solidaria, combativa, insobornable. La Hebe de siempre, la de toda la vida.



Otra vez nos envió su adhesión a una marcha fundacional del gremio de prensa y de lo que hoy es el SiPreBA. Siempre presente con los que luchan.

Como dije, no puedo olvidar lo personal. Conocí a las Madres en 1980, la primera fue Nora Cortiñas, la que llevaba los comunicados a la agencia Noticias Argentinas (NA). Las Madres estaban todas juntas en su sede de Hipólito Yrigoyen al 1400. Allí me hice amigo enseguida de María del Rosario, de Juanita, de Beba, de Porota, de María, de Tota, de Elvira, de Cota. De todas, menos de Hebe. Había pasado un año, ya estábamos trabajando en el periódico Madres de Plaza de Mayo, pero con Hebe había saludo, algún abrazo, pero no la intimidad que tenía con las otras Madres.

Todo cambió un día, a lo Hebe, cuando preparaban una de las primeras Marchas de la Resistencia.

Un periodista afroamericano, recién llegado de Estados Unidos, corría a Hebe por toda la casa pidiéndole una entrevista. Hebe decía que había “muchas cosas que hacer”, que no tenía tiempo para reportajes. El periodista le dijo, algo molesto: “Pero Hebe, somos amigos…” La respuesta de ella fue tremenda, para el periodista norteamericano y para mí: “No, no somos amigos, amigo es Carlitos Rodríguez”. Yo estaba sentado, hablando con Juanita, y Hebe puso las dos manos sobre mi espalda. Casi me desmayo: al fin y al cabo, Hebe me tenía registrado, y dejé de sentirme el Fantasma de Canterville.

De ahí en más, fuimos amigos inseparables. Largas charlas, largos abrazos, largas confidencias mías depositadas en ella. Consejos sobre lo que yo tenía que hacer en mi vida personal y periodística. Dimos charlas en la Casa de las Madres, en La Plata, en La Pampa, en un inolvidable viaje que hicimos a Mendoza para hablar en la Universidad.

Una vez me llegó a decir delante de varios testigos –y perdón el autobombo— que nosotros éramos “amigos, compañeros y… amantes”. Todo sellado con la risa, que era otro atributo de Hebe.

Recién ahí conocí a la verdadera Hebe, más allá de la figura que se plantaba los jueves en la Plaza de Mayo y arrasaba con todo y con todos, siempre que fuera necesario. Y siempre era necesario. Fue la primera en decir que después del Juicio a los ex Comandantes venía la amnistía de Alfonsín, que se concretó con las leyes de Punto Final y de Obediencia Debida. Hebe no hablaba por hablar. ¡Y cómo hablaba, como nos marcaba el camino!

Paula, mi hija, llorando, me recordó una anécdota con Hebe en su casa de La Plata, la primera vez que la visitamos allí. Paula y Silvio, mis hijos, eran niños. Cuando Silvio la conoció, le preguntó: “¿De qué cuadro sos?”. Hebe le dijo con orgullo, como siempre: “Soy hincha de Gimnasia”.

Paula recuerda las visitas que hicimos juntos a la Casa de las Madres y esa primera visita en su casa de La Plata.

“Las Madres nos recibían siempre como si fuéramos de la familia y en su casa de La Plata, Hebe nos llevó a mí y a Silvio al almacén del barrio para regalarnos algo. A mí me compró un mini velador (lleno de confites) que pedí pensando en mis muñecas. Silvio, en aquél entonces, amaba los cochecitos marca Piluki. El único que había en el negocio era un camión azul, de la Policía. Hebe se lo compró muerta de risa, haciendo bromas con el dueño del negocio. Todo está guardado en la memoria”.

Esa que recuerda Paula, también era Hebe, la de la risa y la del llanto, aunque nadie lo crea. Una vez lloró en mi hombro, nunca lo olvidé. Hebe era monolítica, pero ante todo era una mujer, una madre, una persona maravillosa, inolvidable, imprescindible.

Tengo regalos que me hizo. El premio 20 Años Juntos, varios libros dedicados, uno de ellos es obra suya y se llama Cocinando Política, donde mezcla las comidas populares con las luchas populares.

Disculpen que esto se convierta en algo parecido a un autobombo, pero soy una persona feliz por haber conocido tanto a Hebe, la que nos hacía de comer en la Casa de las Madres, la que se disfrazaba cuando organizábamos un baile.

Si, en la Casa de las Madres se bailaba, se festejaba el trabajo conjunto. Hasta hubo “casamientos” entre compañerxs “celebrados” por María del Rosario y bendecidos por Hebe. Por eso digo que Hebe no se fue, que nos deja su ejemplo, su discurso siempre duro cuando había que ser duro y el amor que regalaba a cada paso, en la intimidad.

Por eso, no me digan, no nos digan que Hebe se nos fue. Hebe siempre estará marcando el camino. Sigámoslo.

* Delegado honorario de Página/12.




sábado, 12 de noviembre de 2022

Otro pirulo de patas cortas

El sueldo de un redactor de Página/12 está 40.000 pesos por debajo de la línea de pobreza. Un editor con 30 años de antigüedad apenas supera la canasta básica que una familia necesita para vivir. Una nota escrita por periodistas precarizados (mal llamadas “colaboraciones”) en Cultura & Espectáculos o en suplementos semanales se paga alrededor de 4000 pesos, con lo cual ese/a trabajador/a debería publicar 32 notas para cubrir el umbral mínimo de subsistencia que fija el INDEC, que en septiembre fue de 128.214 pesos.

El Grupo Octubre, igual que La Nación, Clarín, Perfil o Infobae, aplica la paritaria más baja del país, que imponen a un sello de goma funcional a sus intereses. La última fue del 56% (60% para los básicos) frente a una inflación que ronda el 100%. Las sumas adicionales que Página/12 pagó durante 2022 apenas alcanzan a “paliar en parte la escalada inflacionaria”, como admite en su pirulo de ayer “A los lectores”, que a diferencia de celebraciones y beneplácitos no incluye fotos de directivxs sonrientes y que nadie se digna a firmar.

Quienes trabajamos en Página/12 y creemos en la organización gremial llevamos adelante desde marzo un plan de lucha –enmarcado en los reclamos de la rama prensa escrita del SiPreBA– para que ningún compañero o compañera cobre un sueldo por debajo de la línea de pobreza. Como producto de esa lucha conseguimos las pequeñas sumas adicionales detalladas en el pirulo de la empresa, que no reducen en absoluto el abismo que separa nuestros sueldos de la línea de pobreza y menos todavía de los salarios de 2016, cuando Víctor Santa María compró Página/12, que estaban 42 puntos por encima de la canasta básica.

La no-respuesta a ese reclamo justo y legítimo no es el único dato de la realidad que omiten informar. La respuesta más amplia del Grupo Octubre, que no por casualidad se esmera en frustrar la organización gremial en todas sus empresas, incluye también aumentos selectivos y premios para recompensar conductas antisindicales, creación de redacciones paralelas ad hoc o en otros medios propios (Agencia GO, AM750, Buenos Aires/12, etc.) y presiones más o menos sutiles de la dirección y sus satélites para que lxs periodistas jóvenes tomen distancia de la vida gremial e incumplan las medidas votadas por la asamblea.

Como trabajadores y trabajadoras del SiPreBA, que no sólo contamos y reivindicamos las luchas gremiales ajenas sino que protagonizamos las propias con voz y voto a mano alzada en cada redacción, exigimos que nadie cobre un sueldo por debajo de la línea de pobreza. Lamentamos no poder contarlo desde las páginas del diario que hacemos día a día, que sólo se permite difundir la voz del patrón.

Comisión Interna de Página/12




martes, 20 de septiembre de 2022

Beneplácito


La Cámara de Diputadxs declara hoy su “Beneplácito” por los 35 años (y cuatro meses) de la salida a la calle de Página/12, y lo hace a través de un encuentro convocado en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso al que fueron invitadas personalidades de la vida pública del país. También los representantes del Grupo Octubre, propietario del diario, y algunos de lxs columnistas que escriben en sus páginas.

Sin embargo, el resto de lxs trabajadorxs que, como hace 35 años, garantizamos la salida del diario a la calle en sus ediciones de papel y web, no tuvimos el beneplácito de ser invitadxs.

Por eso queremos recordarle a lxs legisladorxs nacionales que Página/12 no es solo la pluma de sus columnistas y editorialistas más reconocidxs. Página/12 es también el trabajo de lxs compañerxs de mantenimiento, limpieza y recepción, lxs diagramadores que diseñan las páginas, lxs fotógrafxs que narran la noticia con imágenes, lxs operarios que lo imprimen, el personal de administración, lxs redactores que no siempre firman y lxs precarizadxs mal llamadxs “colaboradorxs” y pasantes.

Página/12 es esa mal remunerada sumatoria de trabajadorxs con sueldos por debajo de la línea de pobreza, que desde hace seis meses sostiene un reclamo por salarios dignos, y que de hecho celebró luchando los 35 años del diario (el 26 de mayo, no el 20 de septiembre) con un acto frente a la redacción y el respaldo de más de 1.300 lectorxs y compañerxs que firmaron el documento “La otra mirada de los trabajadorxs”. 

Página/12 es el contrapunto que, 35 años (y cuatro meses) después de su primera edición, paga sueldos que no alcanzan la canasta básica, echa luz sobre los temas que los medios hegemónicos no alumbran e ilumina a Rodolfo Walsh sobre el frente de una redacción vacía, mientras los propietarios enfrían una negociación que podría destrabar el conflicto derivado de no tener el beneplácito de llegar a fin de mes.

Comisión Interna SiPreBA





sábado, 20 de agosto de 2022

Paro, repudio y llamado a la reflexión

Las y los trabajadorxs de Página/12 reunidos en asamblea votamos hoy por unanimidad mantener el cese de tareas diario de tres horas, en el marco de nuestro reclamo para que el Grupo Octubre garantice que ningún sueldo de quienes hacemos el diario esté por debajo de la línea de pobreza, que el Indec estableció en 111.297 pesos. El básico de redactor/a estuvo el último mes 32.306 pesos por debajo de esa cifra y a un abismo de los salarios de 2016, cuando el grupo que encabeza Víctor Santa María compró Página/12.

Al mismo tiempo, por mayoría, votamos un paro de 24 horas (que iniciamos en este momento, 7 am del sábado) en repudio a la decisión de promover y premiar las conductas antisindicales. A la actitud histórica de la empresa de pedir informalmente la no adhesión a las medidas de fuerza al momento de ofrecer ascensos a cargos de editorxs o subeditorxs –que no por casualidad pasaron a ser mayoría en la redacción–, se sumó ahora la decisión de otorgar aumentos selectivos, digitados desde la dirección de Página/12, a modo de “reconocimiento” por incumplir las resoluciones de la asamblea.

En el entendimiento de que esa práctica antisindical no sólo apunta a dividirnos sino que además es degradante para quienes acceden a recibir esa clase de “premios” a espaldas de la asamblea, llamamos a la reflexión a quienes quisiéramos seguir considerando compañeros y compañeras –que en muchos casos han tenido un activo protagonismo en nuestra vida gremial y para peor también cobran sueldos de miseria–, y les pedimos que se replanteen su actitud, notoriamente funcional al objetivo empresarial de debilitar al colectivo de trabajadorxs de prensa del que forman parte.

Comisión Interna SiPreBA