sábado, 6 de febrero de 2016

El amor y la furia

Por Carlos Rodríguez *
“Estoy convencida de que el motor de cambio es el amor. El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo. Todos los golpes y el desprecio que sufrí, no se comparan con el amor infinito que me rodea en estos momentos. Furia Travesti Siempre. Un abrazo". El amor y la furia, o la furia del amor cuando no es correspondido por el otro, por los otros. Lohana Berkins pasó de no tener nada, ni material ni de amor y respeto, a ganarse la consideración de todos nosotros y el amor, un inmenso amor, que no tuvo en buena parte de su vida, pero que conoció y disfrutó en las últimas décadas, hasta el día de su temprana muerte. Y se fue siendo rica, por su inteligencia, por el humor y el amor que transmitía y que la convirtió en ejemplo de vida.
La conocía, le hice algunas entrevistas, pero la terminé de descubrir en las clases de Periodismo de Investigación que dábamos con Juan Manuel Mannarino en la Universidad de Madres. Para ser sincero, no puedo decir que fue “mi alumna”. Yo fui su alumno, aprendí de ella, de su valor por la vida, de la forma en que nos hacía correcciones por el lenguaje machista, insensato, ignorante. Un día, en plena clase, dio una conferencia sobre por qué no había que decir nunca más “hija/o de puta” a ninguna persona, por jodida que fuera esa persona. Ella luchó para que las personas trans pudieran alejarse de la condena de tener que prostituirse para sobrevivir.
Fuiste un ejemplo. Te vamos a extrañar, pero también te vamos a recordar, siempre. Gracias por todo lo que iluminaste.
* Carlos Rodríguez, periodista e integrante de la Comisión Interna gremial del diario Página/12.



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